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lunes, 8 de octubre de 2012
domingo, 1 de noviembre de 2009
miércoles, 21 de enero de 2009
Razón y corazón

El corazón tiene razones que la razón no puede entender (Blais Pascal)
¿Qué te parece esta afirmación de Pascal? ¿Se cumple en tu vida? ¿Es la razón una ayuda en las cuestiones afectivas? ¿Hemos de prescindir de toda racionalidad en las cuestiones del corazón? ¿Hemos de seguir la razón y la coherencia lógica en nuestras relaciones afectivas?
lunes, 19 de enero de 2009
La crítica de la razón

El título número 6 de los propuestos para la convocatoria de mayo 2010 reza así: "Todas las formas de conocimiento deben estar abiertas a la crítica racional. ¿Por qué razones y en qué medida está de acuerdo en esta afirmación?
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Emoción,
Formas de conocimiento,
Modos de conocer,
Razón
miércoles, 13 de febrero de 2008
Twelve angry men
Com influeixen els demés en els nostres coneixements és un dels temes a debatre en el film Twelve angry men. El coneixement emotiu és present en el film de formes diverses i en diferents subjectes; la majoria d'ells són presa de prejudicis que enfosqueixen el vertader coneixement. En aquest cas es tractava de trobar motius que fecin dubtar raonablement de la culpabalitat d'un noi acusat de haver mort al seu pare.
El film fonamenta la discusió en la presunció d'inocència, d'on creus que surt aquest principi? de la raó, del coneixement emotiu?
El film fonamenta la discusió en la presunció d'inocència, d'on creus que surt aquest principi? de la raó, del coneixement emotiu?
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Emoción,
Ética,
Formas de conocimiento,
Verdad y Conocimiento
miércoles, 30 de enero de 2008
Conocimiento y emoción
El título nº10 reza así: "No puede existir conocimiento sin emoción; hasta que no sentimos la fuerza del conocimiento, el conocimiento no nos pertenece." (Adaptado de Arnold Bennett). Discuta esta idea de la relación entre conocimiento y emoción.
1. No es fácil imaginar a un sujeto que no tenga ningún tipo de emoción. De los autistas sabemos que son personas que se repliegan sobre sí mismas, de manera que son incapaces de exteriorizarse, pero sabemos que su vida interior del autista es intensa; y no exenta de emociones.
2. La apatía, el estado de indolencia o desidia, la ausencia de deseos, era el ideal del sabio para los estoicos. Aquél que conocía el Logos -la Razón- que gobernaba el mundo, aceptaba sin lamentos el destino. Ser libre sería aceptar impertérritos el destino conocido.
3. Para Epicuro el ideal del sabio estaba en la ataraxia - la tranquilidad del ánimo-, que se conseguía conformándose con satisfacer pequeños placeres y evitando las grandes emociones que perturban el ánimo. Aquí radicaba la felicidad.
4. En nuestra cultura occidental encontramos una desvalorización del conocimiento, y sobre todo de los conocimientos inmutables, con respecto a las emociones. El hombre feliz es el que es capaz de tener más experiencias, diversidad de emociones. El sabio es aquel que sabe disfrutar de la vida. No es extraño reducir la ética al sentimiento (vid. Hume)
5. Si nos atenemos a la afirmación: 'no existe conocimiento sin emoción', también nos podríamos preguntar al revés: ¿existe emoción sin conocimiento? ¿Puede el hombre poseer una emoción sin conocimiento?
6. En general se debe responder que todas las capacidades -aprehensivas y apetitivas- en el hombre no actuan de forma aislada. Todas ellas actúan interaccionando sobre las otras, o teniendo en cuenta a las otras. No existe en lo humano una emoción pura, ni tampoco un conocimiento apático.
7. Además, caemos en la cuenta de que la emoción está considerada como uno de los modos de conocimiento en el esquema de TDC... ¿No resulta una pregunta redundante? Si la emoción es una forma de conocimiento, qué tipo de emoción es esa que no es conocimiento.
8. Para conocer algunas cosas es preciso tener en cuenta la emoción. Juzgar sobre una determinada situación, y en cómo debemos actuar, parece que exige el desapasionamiento; el juzgar en frio y como guardando distancias. Si estamos airados, es difícil hacer una valoración equilibrada de una situación. Por el contrario, si no amamos lo que estudiamos, se hará muy difícil conocerlo con profundidad.
9. Se podría concluir que: en lo humano no se puede separar conocimiento y emoción, y que sin embargo, el papel de la emoción en el conocimiento, depende de las áreas de conocimiento en que nos tengamos que aplicar. No es lo mismo hacer una demostración matemática que un juicio ético. Sin embargo, ni en uno ni en otro podemos prescindir de la emoción.
1. No es fácil imaginar a un sujeto que no tenga ningún tipo de emoción. De los autistas sabemos que son personas que se repliegan sobre sí mismas, de manera que son incapaces de exteriorizarse, pero sabemos que su vida interior del autista es intensa; y no exenta de emociones.
2. La apatía, el estado de indolencia o desidia, la ausencia de deseos, era el ideal del sabio para los estoicos. Aquél que conocía el Logos -la Razón- que gobernaba el mundo, aceptaba sin lamentos el destino. Ser libre sería aceptar impertérritos el destino conocido.
3. Para Epicuro el ideal del sabio estaba en la ataraxia - la tranquilidad del ánimo-, que se conseguía conformándose con satisfacer pequeños placeres y evitando las grandes emociones que perturban el ánimo. Aquí radicaba la felicidad.
4. En nuestra cultura occidental encontramos una desvalorización del conocimiento, y sobre todo de los conocimientos inmutables, con respecto a las emociones. El hombre feliz es el que es capaz de tener más experiencias, diversidad de emociones. El sabio es aquel que sabe disfrutar de la vida. No es extraño reducir la ética al sentimiento (vid. Hume)
5. Si nos atenemos a la afirmación: 'no existe conocimiento sin emoción', también nos podríamos preguntar al revés: ¿existe emoción sin conocimiento? ¿Puede el hombre poseer una emoción sin conocimiento?
6. En general se debe responder que todas las capacidades -aprehensivas y apetitivas- en el hombre no actuan de forma aislada. Todas ellas actúan interaccionando sobre las otras, o teniendo en cuenta a las otras. No existe en lo humano una emoción pura, ni tampoco un conocimiento apático.
7. Además, caemos en la cuenta de que la emoción está considerada como uno de los modos de conocimiento en el esquema de TDC... ¿No resulta una pregunta redundante? Si la emoción es una forma de conocimiento, qué tipo de emoción es esa que no es conocimiento.
8. Para conocer algunas cosas es preciso tener en cuenta la emoción. Juzgar sobre una determinada situación, y en cómo debemos actuar, parece que exige el desapasionamiento; el juzgar en frio y como guardando distancias. Si estamos airados, es difícil hacer una valoración equilibrada de una situación. Por el contrario, si no amamos lo que estudiamos, se hará muy difícil conocerlo con profundidad.
9. Se podría concluir que: en lo humano no se puede separar conocimiento y emoción, y que sin embargo, el papel de la emoción en el conocimiento, depende de las áreas de conocimiento en que nos tengamos que aplicar. No es lo mismo hacer una demostración matemática que un juicio ético. Sin embargo, ni en uno ni en otro podemos prescindir de la emoción.
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